La Guerra de Afganistán, Hoy

noviembre 9th, 2011

La ministra Chacón suele centrar sus argumentaciones para solicitar al Congreso su autorización para incrementar el contingente español en la ISAF, en que “a más hombres, más rápidamente acabarían sus tareas y su compromiso en Afganistán y más pronto regresarían todos”. Si se tratase simplemente de realizar múltiples tareas civiles y educativas, en localizaciones diferentes, es posible. Y con tal de que la Tabla de Tareas, ordenando los trabajos y midiendo sus tiempos, no impidiese los trabajos en paralelo, ni apretujara a los hombres, neutralizando sus esfuerzos. Pero se trata de realizar una parte de las labores cívicas económicas necesarias en una guerra contra una insurrección armada, creciente, desparramada y decidida. Y los hitos en el tiempo de la insurrección los marcan los avances en las labores militares, a cargo de otros ejércitos en presencia más comprometidos con ellas.

Introducción.

Para efectuar una campaña eficaz contra los rebeldes irregulares en Afganistán, es necesario establecer: la estrategia política, incluyendo alianzas nacionales y extranjeras firmes y estables; la estrategia militar, incluyendo los medios a su disposición y quiénes y cuándo los aportarán y mantendrán; y las prioridades y marcos de acción de los esfuerzos cívicos y bélicos de la guerra irregular.

¿Se busca la derrota total y efectiva de los talibanes? ¿Están de acuerdo el presidente Karsai y los otros miembros y apoyos del gobierno afgano? ¿O prefieren algunos un acercamiento a los grupos más moderados de los talibanes? Que realmente son los que ven en el diálogo una forma de avanzar en sus planes últimos. La ideología islámica radical imprime carácter. Es muy dudoso que, quienes la tienen por su misión y razón de ser y, además, estén ganando posiciones, influencia y adeptos civiles, deseen negociar sinceramente, algo que no sea el cómo y el cuándo de la rendición enemiga y la marcha de su país de los militares extranjeros invasores infieles. Por último, ¿ha servido la Jirga o asamblea de notables afganos convocada en mayo por el recientemente reelegido Karsai, para un acercamiento nacional?

La actuación de los ejércitos regulares en presencia.

Lasunidadestácticasdelosejércitosaliados(laISAFylosEE.UU.)enAfganistánsonlosbatallonesyregimientos.Conlasfuerzasdeunbatallónintentanbarrerunazonasupuestamenteinsurrectasiguiendounsentidoydirección,encuyolímiteopuestohandesplegadouncerrojo.Conunregimientosuelenintentaryaunaoperacióndecercoyaniquilaciónenunazonaenemigadada,separadadelugaresyaldeasciviles.Noparecequeestoseasuficientenieficaz.Lapruebaesquecadavezmás,lainsurgenciasepaseapordondequiere.Ylossoldadosoccidentalesseprotegenensusacuartelamientos.Opatrullanreiteradamente,sineficaciacontraguerrillera,porciertoslugaresacotados,dicenqueparaevitarbajasciviles.Tienenlosguerrillerosmontañesesunasarmasnaturalesdelasquecarecenlossoldadoseuropeosactuales:lamotivación,lapaciencia,lacalma,laagudezadelossentidos,laresistenciafísica,laautosuficienciaylasobriedad.

Por su parte, al ejército afgano le falta instrucción, experiencia, espíritu de cuerpo e interés combativo. Pero es nativo, no ocupante, y no parte de cero. Y con la habilidad y profesionalidad de sus mandos y asesores extranjeros, puede adelantar etapas rápidamente. El coste a pagar mientras tanto es el tiempo, prolongado en una lucha interna dolorosa, sangrienta y costosa.

Los talibán o talibanes.

Los talibanes y al-Qaida forman dos movimientos organizados verticalmente y desde abajo a arriba. La cercanía ideológica y geográfica les permite colaborar tácticamente. Su estructura hace que sus células no sepan exactamente cuáles son los jefes superiores. Sólo saben dónde tienen que ir para recibir apoyo o para enviar o recibir información o para comunicarse con otra célula “pareja”. Las direcciones de estos movimientos actúan por excepción, no por presencia o por acción deliberada. Esto les permite operar bastante bien sin la intervención de sus altos mandos. La muerte de algunos altos jefes en un bombardeo estadounidense, afectaría poco a su efectividad, a sus niveles actuales de actuación militar irregular.

Los insurrectos, por la fuerza y por su popularidad, en una mezcla variable y siniestra, son capaces de mezclarse y diluirse con la población civil pashtún y esconderse seguros en casas, zulos, cuevas, etc. Aunque una parte de la población esté a su lado, la coacción ejercida por insurrectos armados existe siempre. Si el ejército afgano es capaz de proteger permanentemente un barrio o población de los ataques o de la presencia de los hostiles irregulares, puede también ir progresivamente exigiendo la lealtad nacional debida a sus habitantes. Lo que es inadmisible es que se someta intermitentemente a la presión militar de uno y otro bando a las poblaciones civiles locales, exigiéndoles una lealtad que no les ofrece seguridad.

Los pueblos montañeses pashtunes son numerosos, pequeños y diseminados por las amplias zonas a ambos lados de la frontera entre Afganistán y Pakistán. En ellos se pueden camuflar un pequeño grupo de talibanes “regulares”, a la espera de que pase de largo una creciente militar. Aparte, los talibanes gozan de un sistema complicado de cuevas naturales en varios niveles, reforzado por túneles de comunicación, dotados de zonas ampliadas para la espera y el almacenaje de bienes de todas clases. Este sistema es utilizado para facilitar el tránsito entre Afganistán y Pakistán, sin tener que utilizar los pasos fronterizos o desfiladeros más habituales y conocidos, como “etapas” del trayecto completo. Y como refugio temporal cuando los aliados llevan a cabo operaciones de búsqueda de rebeldes o de represalia, sobre las zonas pashtunes donde han sido más activos. Los talibanes son de la etnia pashtún. Sólo los distinguen de las tribus locales, su mayor fervor y proselitismo religioso y su actual actividad militar. Parte de los lugareños con los que se encuentran los soldados en sus patrullas y registros, son talibanes “a tiempo parcial” y simpatizantes. Dos o tres hombres de un grupo de nativos que transitan por un camino rural, pueden ser una escuadra de talibanes moviéndose de un lado a otro. Su logística es tan parca, que es frecuente, en zonas muy batidas por los soldados, que los guerrilleros transiten desarmados. Y que sean armados de nuevo por los grupos locales a los que acceden, tras su viaje. Los talibanes no dejan fácilmente una “huella operativa” detectable por los sensores y artilugios electrónicos modernos.

La clave operativa de los talibanes reside en sus innumerables jefecillos locales, con sus pequeñas bandas de guerrilleros. Ellos son los responsables de intimidar, aleccionar, asustar, atacar y ocupar más o menos temporalmente algunos de los numerosos poblados y caseríos. Según el grado de presión que deban ejercer sobre los lugareños para que les informen, les escondan y les ayuden. Evidentemente su elemental grado de desarrollo operativo mantiene al movimiento en la defensiva estratégica. Sin poder disputar a ninguno de los ejércitos presentes en esas áreas ningún territorio o pueblo. Sin poder realizar otras acciones más allá de las emboscadas, los ataques a pequeñas unidades enemigas aisladas, el hostigamiento por el fuego a media distancia, el secuestro, incursiones aisladas de corta duración y el minado de caminos y veredas. Concentrados ideológicamente en la conversión a su movimiento, a sus células semi nómadas, de los pashtunes más afines o cercanos. En un grado mucho menor y menos extenso, actúan las células de al-Qaida en Afganistán.

La propaganda constituye un objetivo estratégico básico de los insurrectos, con el que colaboran entusiasmados los medios y las agencias occidentales. Cualquier ataque rebelde con éxito es inmediatamente retransmitido al mundo. Esto debilitará siempre la voluntad de permanencia de los EE.UU. y sus aliados. Sus “grunts”, llamados por sus casas, quieren regresar, para gozar del consumo variado y superfluo y las vacaciones exóticas.

Los insurgentes saben que la lucha no acabará simplemente porque las fuerzas de los aliados se retiren. Esto hace que algunos grupos de este mosaico variopinto, preocupados por las consecuencias graves e imprevisibles de que se instaure luego un caos social, puedan ser atraídos a dejar las armas con arreglos políticos y civiles. Por otro lado hay que explicar y convencer al pueblo que la mejor forma para que cese la presencia militar extranjera, es la desaparición de la rebelión talibán. Las mejoras continuas en comercio, servicios, suministro de energías están teniendo efectos positivos y deben ser expuestas enfáticamente por la administración nacional. Recíprocamente, su destrucción o sabotaje por los rebeldes debe ser siempre capitalizado en su contra por los medios y agentes del estado afgano.

LaluchacontralainsurgenciairregularenAfganistán.

Las guerras contra los irregulares armados son por naturaleza largas, dolorosas y difíciles. El carácter prolongado, por el lado rebelde, se origina de la necesidad de que una fuerza “popular”, partiendo casi de la nada, se desarrolle y se extienda y llegue a derrotar moral o militarmente a un ejército regular propio o de ocupación. A su vez, el carácter prolongado por el bando oficial y regular se debe a que una rebelión más o menos popular y extensa, delata una importante fractura en la estructura y en la convivencia de la sociedad que las sufre. Y su reparación y recuperación son largas y costosas. Las dificultades y los crueles males surgen por el elevado componente civil que participa en ellas. Son guerras localizadas en el patio de casa, en la retaguardia propia u ocupada. Aquí no hay frentes a establecer y retaguardias operativas acogedoras, protectoras y abastecedoras. Lo que hay son grupos de enemigos, de apoyo logístico y de información de éstos y de simpatizantes de ellos, integrados según el distinto coraje personal de sus miembros, y todos ellos extendidos y asentados por un territorio sin límites ni retaguardias clásicas.

Los aspectos operativos de la guerra afgana contra los rebeldes irregulares deben centrarse en la lucha por la movilidad y la iniciativa. Para conseguir fuerzas suficientes y mantener la iniciativa, los ejércitos aliados y afgano deben concentrarse en la defensa de sus objetivos estratégicos y de sus comunicaciones. La defensa de poblaciones menores, especialmente fuera de las zonas pashtunes, debe recaer en unidades locales de auto defensa y de policía, apoyadas por unidades militares móviles, que patrullen por todo un sector amenazado.

Las fuerzas contrainsurgentes tienen varias misiones que cumplir simultáneamente. Deben defender sus bases, cuarteles y reductos. Y no simplemente limitarse a las labores de guarnición y espera. Que son de las tareas que más erosionan y carcomen la iniciativa, la disposición combativa y la motivación de las fuerzas regulares en este tipo de lucha. Deben perseguir sistemática y continuamente a las bandas, especialmente sus bases y unidades mayores o concentraciones de bandas. El fuego aéreo no es más que una parte del plan de fuegos de apoyo de las operaciones de ataque, hostigamiento y cerco y aniquilación de las fuerzas terrestres regulares y especiales. Deben defender las instalaciones vitales para el esfuerzo contrainsurgente, especialmente sus comunicaciones terrestres. No es necesario aferrarse a nudos de comunicaciones, puentes, túneles y a los Km. de vías, sino protegerlos activamente. Deben ganar progresiva y firmemente el apoyo de la población afgana. Unido a este acercamiento, están las verdaderas “bases” regulares (no son las grandonas, “seguras” y aislantes), cercanas o insertadas en los pueblos y aldeas. Como posiciones seguras que protegen a los civiles y trabajan con y para ellos. Y desde las que se expande y asegura el territorio afgano arrebatado a la influencia de los rebeldes armados.

Veamos sucintamente la posible distribución de las bases militares en función de la actividad enemiga. En las zonas más favorables a los talibanes, los puestos militares deben ser sólidos y resistentes, pocos y con mayor guarnición. En estas áreas deben predominar la exploración de las bandas y las mayores operaciones ofensivas contra ellos, sobre sus bases, concentraciones, refugios y pasos.

En las zonas donde los rebeldes intentan asentarse, progresar y llegar a dominar a los civiles, partiendo de las zonas pashtunes del este y del sureste de Afganistán, los puestos serán más numerosos y con menos tropas. Éstas son las zonas más lábiles, de guerra más irregular, de encuentros (la emboscada lo es) más frecuentes. Aquí se decide, primero, el avance y el progreso y, finalmente, el triunfo de uno de los dos contendientes. Las comunicaciones enemigas y los núcleos rebeldes en estas áreas son los objetivos operativos de las fuerzas leales, junto con la defensa de las poblaciones. Apoyándose, en parte, en fuerzas de autodefensa locales, reforzadas por patrullas militares muy móviles, incluso helitransportadas. Asegurada la defensa de un área en estas zonas, es posible exigir lealtad a la población protegida, y comenzar las labores de apoyo económico y de rearme cívico nacionales.

En las áreas más leales o neutrales y pacíficas es necesario ensayar las técnicas y los métodos de acercamiento sincero y efectivo a la población afgana. Las fuerzas nativas de autodefensa, apoyadas por patrullas militares móviles, a cargo de una zona manejable, deben soportar aquí el peso de mantener su propia seguridad. En esta zona pueden localizarse las reservas helitransportadas y mecanizadas suficientes, para ser enviadas en operaciones de apoyo o de ataque a las otras 2 clases de zonas operativas. También las brigadas de apoyo económico y de rearme cívico, pueden tener aquí sus almacenes y barracones centrales.

La lucha de los alemanes contra los partisanos soviéticos durante la Gran Guerra Patria.

Veamos un ejemplo histórico de la actuación de fuerzas contrainsurgentes, en condiciones desfavorables para ellas. Las fuerzas antipartisanas alemanas en la URSS intentaron siempre no ser forzadas por los guerrilleros a la pasividad de la guarnición o la escolta. En su manual de “Guerra contra las Bandas” establecían que “la iniciativa debe ser siempre nuestra. Incluso si el comandante solamente tiene una pequeña fuerza a su disposición, no debe mostrar fallos en su resolución. Si es posible, cada acción de las bandas debe ser contestada”.

Los alemanes no sólo estaban obstaculizados en sus operaciones contra guerrilleras por una habitual inferioridad de hombres. Sino, también, por la heterogénea calidad de las que disponían. Sus tropas antipartisanas consistían en una siempre variable combinación de fuerzas de diversos orígenes y calidades: tropas de fronteras y tropas de seguridad y policía alemanas; tropas de seguridad de sus aliados en el frente del Este, especialmente italianos y rumanos; y una mezcla variopinta de fuerzas “rusas” aliadas de seguridad y de autodefensa, a veces, inseguras. El núcleo duro de las unidades eran los alemanes. En los puestos no se solían poner tropas homogéneas. En ellos las calidades se entreveraban, para que la presencia del fuerte animase al más flojo o novato, y le alejase los pensamientos de debilidad o deserción.

Ante la imposibilidad de guarnecer su retaguardia en todo el territorio conquistado a la URSS, al oeste de una línea imaginaria trazada entre Leningrado y Stalingrado, los alemanes tenían que seleccionar muy bien los puntos de guarnición. Éstos pocas veces contaban con más de una sección de fuerzas contraguerrilleras. Además, se consideraba que con 4 o 5 hombres, el puesto podía ser defendido por un tiempo. Mientras, los otros, en 1 o 2 patrullas, salían a perseguir a los partisanos en las aldeas cercanas, a vigilar la vital línea de comunicaciones o a apoyar a otros puestos. Cuando se creaban nuevas unidades o si había un “sobrante” temporal de fuerzas antipartisanas, se formaban patrullas de exploración y combate, algo así como unas fuerzas de reconocimiento en fuerza, para localizar y hostigar a los guerrilleros. Cuando era necesario realizar una acción ofensiva mayor, ante una amenaza guerrillera o la localización de una concentración importante, incluso se traían temporalmente tropas de primera línea (de la zona operativa) para el ataque y destrucción de aquélla, generalmente buscando su cerco y aniquilamiento.

Es cierto que los resultados alemanes fueron limitados. Y también es cierto que el principal objetivo operativo de sus fuerzas antipartisanas se cumplió. Se mantuvieron razonablemente abiertas las líneas de abastecimientos desde Alemania, Polonia y Rumania hasta las retaguardias de las fuerzas alemanas y de sus aliados en el Este. Y el flujo de hombres, armamentos, equipos, repuestos y mercancías que recibieron fue constante, para permitir el gigantesco esfuerzo de guerra contra los casi inagotables recursos de la URSS. Millones de prisioneros soviéticos fueron enviados al Reich y hacia allí retornaron incontables unidades y hombres de la Wehrmatch, en sus continuas rotaciones.

La operatividad de la guerra contra insurgencia en Afganistán.

La red de patrullas y de pequeños puestos militares, operando en las zonas a disputarles a los talibanes, tiene como fin operativo negar la iniciativa y la movilidad a las guerrillas, cortar sus comunicaciones con sus bases, con su red de colaboradores y entre ellas, y levantarlas, como a la caza, de sus “bases” protectoras de carácter civil y de sus reductos aislados. El conocimiento de los insurrectos de su zona y de su vecindario es en esta guerra uno de sus mayores activos. Pero, la red nacional afgana puede cubrir operativamente una amplia extensión y es capaz así de captar la información sensible.

La clave operativa es el patrullaje enérgico, continuo, impredecible, ávido del combate con los insurgentes o de conseguir información. Que constituya un “enjambre” más profesional, más activo, más letal que los insurgentes. Integrado por unidades raramente mayores de una sección. Cuyas armas sean el sigilo, la discreción, la movilidad, con la noche como colaboradora y refugio. Las comunicaciones rebeldes pueden ser dislocadas por la interposición del “enjambre” militar. Los refugios y depósitos de los rebeldes terminarían localizados. La convicción de impunidad de los insurrectos desaparecería. Técnica, táctica y operativamente, los militares extranjeros y, luego, nacionales deben ser por oficio y capacidades, más profesionales, más activos, mejor equipados, más letales, más eficaces, que las fuerzas irregulares a las que buscan y combaten. El problema de una rebelión interior armada sería conducido a un problema policial de maleantes comunes.

Una especialización de las patrullas, con técnicas diferentes, son las seudo bandas rebeldes. Éstas estarían destinadas a actuar en las zonas pastunes proclives a la insurgencia, de donde varios de sus integrantes procedan. Su acción es favorecida por el carácter descentralizado de los grupos rebeldes. Sus misiones serían conseguir información, probar la lealtad de los civiles e incluso aniquilar pequeños grupos enemigos y suicidas.

La paciencia debe ser una característica de todos los ejércitos implicados en esta guerra. También hay que alcanzar un mínimo de oficio y veteranía para ser eficaz. En las zonas más favorables a las bandas es muy fácil que, al principio, las operaciones de cerco se cierren en vacío. Hay que ir ganando y seleccionando a su población, como hemos dicho antes, para que el oficio y la lealtad combinados produzcan sus réditos militares y sociales. Los sucesivos triunfos del ejército afgano le irán ganando el favor del pueblo, porque todos quieren ser emotivamente del bando ganador. Y porque los intereses de los afganos son lábiles, dispares y aún contradictorios, basados en la lealtad a la familia, al clan, a la tribu y al Islam, por ese orden.

Porúltimo,políticamenteesnecesariobuscarelacercamientoaloslíderesmoderadospashtunes.Hayqueevitarlasaccionesyactitudesdisolventescomolosbombardeoscontraguerrillerosentreveradosconlosciviles.Conelprincipiodefondodequeunademocraciaislámica(basadaenlaUmma,elCorán,lasunnadelProfetaylaShariaoelconjuntodeleyespenalesycivilesbasadasenellos)noesigualaunademocraciaoccidental.Cuyomodeloqueremosinsertarsinmás,enestasociedadmilenaria,resistente,tozuda,independiente,orgullosayaguerrida.

LA CAZA Y CAPTURA DE BIN LADEN

noviembre 9th, 2011

Las pequeñas unidades atacando con objetivo limitado (una incursión profunda, la toma de una posición crítica, el rescate de una personalidad, una emboscada) constituyen un “sistema” militar cerrado. Esta condición impone unas características específicas en sus “interfases de acción” con el enemigo. Que no siempre son idénticas a las de la lucha de unidades y grandes unidades, sobre todo en la limitación de los medios y del tiempo de actuación disponibles.

Las unidades así empeñadas deben imponer rápidamente y mantener una superioridad combativa sobre el enemigo. Para poder conseguir la supremacía local y temporal, que les permita conseguir dichos objetivos limitados. La característica o el factor de la concepción de su misión es la simplicidad. Las características de su preparación son la inteligencia, la seguridad y el entrenamiento. Las características de su acción son la sorpresa, la velocidad de acción y el compromiso de los participantes en la misión.

El casoThe Hunt for Bin Ladenestá tratado con profusión y difusión suficientes, en cuanto a sus características publicitarias, políticas, legales, humanas y técnicas. Ahora analizaremos las particularidades tácticas y operativas que lo caracterizaron.

A la CIA le llevó casi 9 años encontrar a Bin Laden desde su “escapada” en el otoño de 2001. Aunque entonces lo tuvieron a mano y mansito.

En el otoño de 2001 tuvo lugar el rápido desmoronamiento del régimen talibán de Afganistán. Era un estado precario y mal estructurado, que daba cobijo y apoyo logístico a la jefatura de al-Qaida. Ésta, junto con sus “agentes de escolta”, un pequeño grupo miembros activos y prosélitos entrenándose, se agruparon con tiempo, formando un despliegue de marcha extenso y laxo. Y se escurrieron, siguiendo las estrechas y escarpadas rutas que les ofrecía la zona, por las montañas afganas hasta Tora Bora. Comenzó entonces, en diciembre de 2001, la gran operación de búsqueda y captura del dirigente máximo de al-Qaida. Que era el responsable directo y declarado de los atentados del 11 de septiembre contra los EEUU.

Se reunieron para ello cerca de 100 grupos especializados en “long range independent operations” estadounidenses, en la zona en la que se suponía que se escondía Bin Laden. ¿Por qué no lo cogieron o lo mataron? Posiblemente, si fuesen comandos israelíes, lo hubiesen logrado. En su día, según los informes que han ido apareciendo a la luz pública, dijeron que fue por “falta de medios”. “¡Necesitábamos más soldados allí!, declaró recientemente el agente de la CIA Gary Bernstein. Durante su testimonio, aseguró que “podríamos haber terminado todo allí”. En las 50 páginas de un informe publicado en 2010, se citan los testimonios de varios responsables militares estadounidenses. Que vieron como sus Altos Mandos les negaban, por ejemplo, los mil hombres necesarios, según ellos, para taponar las entradas y salidas a Pakistán, o varios bombardeos sin objetivos definidos.

¿Necesitaban más de 100 comandos de élite para una operación de cerco y aniquilamiento de un grupo enemigo no combatiente? Que estaría limitada a la zona aproximada donde los rastros enemigos y sus sensores electrónicos, satélites, sus espías y sus agencias inteligencias, ubicasen al enemigo. Rodeada dicha zona, mediante un doble cerco, no necesariamente continuo, sino eficaz, los comandos penetrarían centrípetamente en el área sospechosa. Actuando simultánea, paciente, metódica y sigilosamente, como un “enjambre” de pequeñas unidades. Donde el flanco y la retaguardia de cada pequeña unidad estaría defendida por su iniciativa y actividad ofensiva. Y por la “influencia” irradiada por una unidad compañera cercana.

También le achacaron parte de la responsabilidad en la escapada a un halcón como Donald Rumsfeld. Por aquel entonces, dicen ahora, que Rumsfeld declaró que si EEUU era tan duro en Afganistán (¿por capturar limpiamente al responsable de aquella tragedia alevosa y civil?), despertaría un sentimiento antiamericano mayor del que ya existía entonces. Y por eso era más partidario de una táctica más “ligera” con bombardeos controlados y la colaboración con los militares afganos. Esto no resulta coherente ni creíble.

El fallo de la operación constituyó un decisivo fracaso estratégico. De hecho, durante años no se han tenido datos fidedignos del paradero de Osama, según reconoció el secretario de Defensa Robert Gates, el 7 de diciembre de 2008. Y ahora Al Qaida está renovada y desparramada. Y Bin Laden, como el Che muerto, inspira que no comanda, a una nueva generación de extremistas islámicos, extendidos por numerosos países.

Se hizo justicia, aunque no fuese según todas las leyes vigentes.

La sociedad tiene dos enemigos: los que no cumplen las leyes y los que las cumplen a rajatabla. Entre estos últimos, en su paroxismo legalista, están los que engendraron las inquisiciones y las persecuciones en la Historia.

La unidad militar elegida para llevar a cabo laOperación Gerónimofue la US Navy Seal. Ésta es la unidad de su Marina de Guerra encargada de las acciones puntuales especiales por mar (sea), aire, (a) y tierra (l). Los Seals se crearon al final de la década de los 50 del siglo XX. Al apreciarse la necesidad de contar con militares polivalentes, extremadamente preparados y capaces de actuar en cualquier ámbito en condiciones exigentes. A primeros de los 60 y por deseo del presidente Kennedy, comenzaron a actuar en Vietnam. La formación general de un Seal se prolonga durante años de duro trabajo. El Seal cobra entre 37 mil y más de 60 mil euros al año. Su trabajo minucioso, preciso, duro y peligroso no se compensa económicamente. Satisfacer su amor a la milicia, su vocación de servicio (éste se le enseña), su amor a la patria y su compromiso con sus colegas y la unidad son su paga principal. Launidad 6de los Seals, un grupo de élite de una veintena de hombres, participó en esta misión, encargándose de los objetivos principales. Se dice que el almirante jefe dirigió la operación. La naturaleza de los Seals, la estructura de las subunidades aerotransportables participantes y de los transportes y apoyos eran elementos que contribuían a la simplicidad de la misión, ya que se adecuaban perfectamente a ella.

El entrenamiento y el ensayo de la misión no fueron descuidados, a pesar de la enorme experiencia general de los hombres. Antes de la activación de la unidad en Jalalabad, ésta fue entrenada en unmodeloque reproducía fielmente las instalaciones, la extensión y las características de la mansión de Bin Laden y los terrenos aledaños. Elessay modelfue levantado probablemente en una de las bases de entrenamiento más o menos protegidas de los Seals. Y éste se prolongó por unas 6 semanas, con intervalos. Durante esta fase se mantuvo el factor seguridad de la misión, ya que los ensayos y prácticas que realizan los Seals son variados y cambiantes.

La unidad atacante se desplegó en su base de partida principal al menos unos 10 días antes, para no incrementar su tensión y facilitar su adaptación final. El enemigo talibán, cercano, observador y vaporoso, fiel correveidile con al-Qaida (hoy diríamos al-Caida), no fue capaz de detectar su activación. El factor seguridad se mantuvo incólume durante toda la gran fase de preparación de la misión.

En la tarde del domingo 1 de mayo, el jefe de vuelo de la fuerza de transporte tomó el mando de la operación y ordenó el despegue de los helicópteros de su base de partida principal junto a Jalalabad. La fuerza de transporte procedía de alguna de las divisiones 82 0 101 aerotransportadas del US Army. El vuelo al objetivo, en una noche de luna nueva, se realizó siguiendo hasta 3 direcciones diferentes, para no llamar la atención de observadores o curiosos en tierra. Las trayectorias se orientaron al este-noreste, evitando el cercano eje de comunicaciones terrestres de Islamabad-Peshawar-Khyber-Jalalabad. Con ello se protegían los factores de seguridad y de sorpresa de la misión, durante la fase de acercamiento.

La fuerza de operaciones utilizaba 4 o, posiblemente, 5 helicópteros. Eran probablemente del tipo UH-60 Black Hawk, de la variante dotada en su morro con un radar picudo, para el guiado del vuelo nocturno. Uno de ellos se averió gravemente ya en el objetivo y optaron por destruirlo. Pero las aeronaves restantes fueron suficientes para trasladar de vuelta a todos los hombres, con su botín de información para la inteligencia y el cadáver de Bin Laden.

Ya en el objetivo, el coronel jefe (¿o el almirante citado?) de la fuerza de ataque tomó el mando de la operación. Las tripulaciones de los helicópteros, dotadas de medios de fuegos pesados, se encargaron de sellar el complejo de viviendas del exterior. Los 58 seals avanzaron sobre aquél por sus tres lados y algunos descendieron a su interior, en techos y patios, mediante cuerdas. Una fracción de ellos formaron un “anillo” para aislar el complejo desde tierra. Ya en el interior, la mayor parte de los hombres se encargó de neutralizar a los escoltas y a los civiles de las viviendas. Todos estaban comunicados entre sí mediante una Intranet sofisticada. Un grupo especial, el “hunting team”, a cargo del coronel, fue a por Bin Laden. El equipo de identificación formaba parte del grupo. Otro grupo, el “inteligence collect team” se encargó de recoger toda la información sensible existente en la gran mansión. Ambos grupos de misión se dividían en subgrupos, para completar rápidamente sus misiones por el complejo. Asimismo, en las detecciones indicadas colaboraban todos los hombres dentro del perímetro. La operación Gerónimo culminó en unos 45 minutos, los hombres ocuparon sus helicópteros y éstos partieron de regreso.

Las características operativas de la “Operación Gerónimo”.

La simplicidad permite concentrarse en unos pocos subobjetivos críticos relacionados. Utilizando para ello un número limitado de hombres y medios en esesistemaaislado. Es algo así como mirar y aislar elobjetivo limitadocon un zoom, que nos lo desmenuce y caracterice. Y concentrarnos en esepequeño giganteque nos ocupa. Si conseguimos, además, emplear una táctica o una técnica nueva o diferente, que sea original para la situación dada, tanto la simplicidad de concepción como la sorpresa de ejecución se verán muy favorecidas.

El 12 de septiembre de 1.943, el capitán de las S. S. Otto Skorzeny realizó el rescate del Duce en su prisión del hotel de alta montaña del Gran Sasso, en los Apeninos. El empleo de planeadores para asaltar la posición, luchando contra las difíciles corrientes de aire (incrementadas al desembarcar al mediodía, por el retraso en llegar) y aterrizando en los escasos trozos de terreno disponibles, facilitó la sorpresa de loscarabinieride guardia. Ésta se prolongó, permitiéndole acceder al edificio principal, cuando un conocido general de loscarabinieridesembarcó de su mismo planeador y acompañaba a Skorzeny. La supremacía de combate fue lograda rápidamente.

En mayo de 1.940, fuerzas aerotransportadas alemanas desembarcaron en planeadores sobre los techos de la fortaleza belga de Eben Emael. 78 hombres debían neutralizar una guarnición de unos 1200 soldados belgas, para permitir que las fuerzas terrestres alemanas se pudiesen acercar al canal de Albert, dominado en una gran extensión por la artillería pesada del fuerte. Aparte del sorpresivo desembarco sobre el fuerte, los alemanes contaban con una nueva arma: las bombas de carga hueca. Éstas más tarde encontrarían amplia utilidad como armas antitanques. Con ellas volaron las cúpulas y casamatas donde se alojaban los cañones y bloquearon algunos de los reductos, en donde se habían refugiado los soldados que no quisieron rendirse. El enemigo quedó abrumado y neutralizado, sin capacidad de respuesta útil. La llegada al día siguiente de las columnas alemanas, especialmente los pioneros (ingenieros), precipitó la rendición del fuerte Eben Emael.

La seguridad se refiere principalmente a las etapas de planificación y de preparación y entrenamiento y, si procede, a la etapa de transporte o inserción. Debe ser activa y pasiva. Dando información diferente y ocultando los propósitos verdaderos, hasta después de la etapa de acción sobre el objetivo. La seguridad fue mantenida y respetada cuidadosamente a lo largo de todas las fases de concepción, preparación y ejecución de Gerónimo.

La inteligencia necesaria supone el conocimiento completo y actualizado en el tiempo de las circunstancias y características que concurren en la misión. Por las características de ésta y lo exiguo de los medios especializados de ataque, la inteligencia es facilitada por agencias y unidades ajenas a las que intervienen en la misión, incluso las de nivel estatal (singularmente la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional, más conocida por su acrónimo NSA y la Central Security Service o CSS, que actúa como enlace de la última con el Pentágono).

El entrenamiento debe ser tanto genérico, en las acciones y tácticas varias, como en las específicas para la misión planificada. Independientemente de los que efectúen las diferentes unidades, es necesario realizar el entrenamiento de las acciones coordinadas, con las unidades que participen simultáneamente en alguna parte de la misión. También es necesario realizar un ensayo general con todas las características de la misión, incluyendo su duración prevista con un margen de error.

La variable independiente “tiempo” introduce a veces efectos inesperados e imprevisibles en una misión de éstas. Y que no siempre son buenos. Por ejemplo, un vehículo, una maquinaria auxiliar, presentan problemas al cabo de X horas de funcionamiento severo. Y no los dan en un ensayo en tiempo recortado o “a escala”. Es bueno también incluir alguna variante que represente un error, un imprevisto o una pérdida de capacidad de combate o de movimiento. Y que los hombres se entrenen en subsanarlos o, al menos, en neutralizarlos con su esfuerzo. Por ejemplo, una parte de los helicópteros es derribada o aterriza a mayor distancia de la prevista de la zona de desembarco teórica.

La sorpresa supone atacar al enemigo, incluso dispuesto en defensa preparada, en unaspectooflancodescuidado por él en esos momentos, que nos brinden unainterfase de acciónfavorable. Siempre debe suponer una innovación táctica. Aunque también contenga elementos técnicos diferenciales o nuevos, que la potenciarán. Esto fueron la carga hueca y los lanzallamas en su momento. La sorpresa es el multiplicador suficiente y necesario de la capacidad de combate de la fuerza de incursión. Que le permitirá compensar los escasos recursos militares que tiene sobre el terreno. Junto con su empleo desconsiderado y cuidadosamente aplicado con rapidez. Para lograr la superioridad temporal local. Al ser un sistema aislado, la fuerza de incursión no recibirá refuerzos, ni aprovisionamientos, ni más tiempo de operación. El tiempo no es neutro, es aquí su enemigo.

La velocidad consiste en actuar consistentemente por delante del enemigo en los sucesivosciclos de acciónelementales que definen una actuación o proceso. Esto supone también actuar con oportunidad y con ritmo (velocidad relativa al enemigo adecuada). Recordemos que un ciclo de acción comprende una fase de observación, otra de determinación de lasituación, una de decisión y la de realización. Si nos vamosadelantandoal enemigo, éste irá actuando según situaciones casi instantáneas ya superadas.

La velocidad implica también alcanzar rápidamente la situación de supremacía activa en capacidad de combate útil frente a aquél. Las acciones bélicas iniciales deben ser especialmente desconsideradas, para lograr aquélla. La velocidad de reacción enemiga es siempre inicialmente muy lenta. Estará con estupor y tratará de verificar lo que está ocurriendo. Su fase de determinación de la situación inicial se alargará. Una acción de engaño en estos momentos, alargará el tiempo transcurrido hasta su percepción o determinación del cuadro real de la situación. Por ejemplo, la utilización de la uniformidad, de algún equipo o del lenguaje del enemigo, por determinadas partes o subunidades de las unidades implicadas en la acción.

Una vez alcanzada dicha supremacía frente al enemigo, ésta debe ser mantenida siempre. Ya que su pérdida y los escasos medios relativos de que se dispone localmente, harán muy difícil su recuperación. Al alcanzar la supremacía en capacidad de combate, las probabilidades de éxito de la misión se incrementan exponencialmente. Y se disminuirá también drásticamente la vulnerabilidad de la fuerza frente a aquél, durante su actuación.

El compromiso de los hombres y jefes y sus cualidades de selección darán unas características de coraje moral y físico a sus acciones. Éstas son necesarias para superar la incertidumbre, los errores y las desviaciones, la acción del enemigo, a veces puntualmente crítica, y aprovechar las oportunidades. La pérdida de confort y el desgaste general no parece que vayan a tener un efecto degradante sobre la fuerza, debido al tiempo limitado de actuación. El compromiso supone el pleno conocimiento de las características y de la trascendencia de la misión y su asunción voluntaria y entusiasta por todos los participantes. Evidentemente, se presume de antemano que las fuerzas elegidas tienen la motivación y la formación necesarias para la misión.

The Jihad or Muslim Holy war

febrero 18th, 2009

How it was interpreted and it is interpreted today? What role could have terrorists in it? Is it possible to come to a pacific living together with most of the Islamic people? How can we control the imames, the preachers and readers in mosques, almost always without a reliable, sole and canonic formation in the Koran and the Sura?

What can really do the ulemas and muftis (the Islamic Law doctors) in order to control the “Terrorism in the name of the Islam” and establish a reliable peace of the Islam with all peoples in the World?

What is and what does mean the Jihad in the context of the Moslem revelation?

The Islam is, in its simpler meaning, a simple faith, with external and social well definite, easy to follow and fulfill rites. The rites are canonize actions by a religion and necessary in order that it imbues in the personal and collective soul of its believers. In the Islam there exist 5 big rites, which are symbolized in its iconography by an opened hand:

The faith profession, short declaration that opens anyone the entry to the Islam. The 5 daily invocations (the Salat) to Allah. The fasting during the Ramadan´s month (the Roza). The charity (the Zakat) with the helpless, disabled and poor (in this order) of the Umma (Moslem universal community). And the peregrination to Mecca or the Hajj at least once in the life, if there are possessed enough resources, which is realized in community, congregating nowadays simultaneously several million persons, between the seventh and the tenth day of last month of the lunar calendar, Dhul i Hijja.

The Jihad, the holy war, the blooding effort in Allah’s path, is directed against those that THREATEN the Umma. These can be whether the hostile external unfaithful persons, as the not Muslims which coexist in dar-el-Islam, the lands where the Umma rules politically, and that have broken their “protection agreement” with it. The Jews and the Christians have theoretical right to it, as peoples mentioned in the Koran and that hold some of the books considered also as prophetic by the Islam. The Jihad is considered to be a practically equal obligation to one of the so called Five Pillars of the Islam, already mentioned.

The Koran has numerous “aleyas” or verses that prescribe and encourage the struggle armed in Allah’s way. Used by an “imam” or preacher, which directs the prayers and Koran readings in the mosque, and which credentials are not so much an exquisite Islamic formation of several years in a credited madrassa (Koran school), but rather to possess an empathy with his community and a certain gift of oratory, these absolute, direct and repeated “indications” can turn out to be incendiary.

The Moroccan terrorist “El Chino”, who next committed suicide in Leganés, presided several times, as was said, the Islam prayer in the M-30 road mosque. Was the imam “El Chino” a reliable follower of the Noble Koran?

Sura (chapter), 4, aleya 33 (29) “…Oh, believers…do not kill yourselves…”.

2, 10 (11) “When it is said to them: Do not commit disorders (voice with which the crimes are defined) in the Earth, they answer: Far from it, we introduce in it the good order (the Good)”.

2, 11 (12) “Alas!, they commit disorders, but they do not understand it”.

28, 77 “As Allah does the Good, also make you the good and do not foment the corruption (the Evil)” (murder of innocent and of peoples that receive you -the lands of dar-el-Ahd-, drunkenness, drugs, unnecessary damages of the things).

We have respectfully taken TWO translations of the Noble Koran to realize a SELECTION of the aleyas that treat on the Jihad. We don not use the sunna (tradition) of the Prophet, which can be an object of controversy, about its legal legitimacy, with the Chiís and other minor Islamic groups.

Sura 2, aleya 186 (190) “Do the Holy war for Allah’s reason against those who make the war to you”.

2, 187 (191) “Kill them anywhere that you find them and expel them wherefrom they have expelled you (Andalusia, Sicily, the Balkans? But, perhaps did they come first there?)”.

2, 189 (190) “Attack them (the unfaithful persons) until there is not presently idolatry and all adoration is given to Allah”. It repeats almost exactly in 8, 40 (39).

2, 212 (216) “The war has been prescribed to you and you have taken distaste of it”.

2, 214 (217) “The temptation of the idolatry is worse than the slaughter. The unfaithful persons will not stop doing the war to you, while they have not made you resign your religion, if they can”.

2, 215 (218) “Those who leave their country and fight in Allah’s path (the Jihad) can wait for His mercy”.

4, 7 (69) “Those who obey Allah and to His Messenger will enter in the society of the righteous, of the martyrs, of the virtuosos, whom Allah has filled with His benefits”.

4, 74 “That fight in Allah’s way those that change the life in this world, for that in the Last one. And that who fights in Allah’s way, as dies or turns out to be victorious, We will give him an enormous remuneration”.

4, 79 (77) “…have exclaimed: Lord, why do you order us the war? …Answer them: The possession of the life here below is small thing; the future life is the real good for those who fear Allah. Here they will not cheat you even in a filament”.

4, 105 (104) “And do not weaken in chasing these people. If you feel sorry, also they feel sorry, but you expect from Allah what they cannot hope”.

9, 39 “If you do not go to the battle, Allah will punish you with a painful punishment: He will replace you by another people”.

9, 92 (91) “The weak persons, the patients, those who do not have means, will not be forced to go to the war, provided that are sincere respect of Allah and His Messenger”. (This makes fall practically the obligation of the Jihad in the Umma, which must contribute this way a suitable number of muhaydins).

9, 124 (123) “Oh, believers!, attack the unfaithful persons who surround you: that they always find in you a rough reception”.

47, 4 “When you find unfaithful persons, kill them up to the point of doing with them a slaughter and put chains strongly on the captive ones to prevent them from fleeing”.

47, 37 (35) “Do not show cowardice and do not call the unfaithful persons to make the peace, when you are the strongest”.

The principal branches of the Islam and their ideology.

The Sunnism, which follow 90 % of the Muslims nowadays, also accepts as Allah´s revelation the tradition (the Sunna) of the Prophet. These are his facts and his commentaries or hadices. The major or minor rigor in the selection and acceptance of this tradition characterize three of its theological schools, founded astride between the VIIIth and IXth centuries.

The most opened and flexible school, the Chafií, founded by the Palestinian al-Chafii, died in Cairo on 820 at the age of 53 years, opens an encouraging door for the pacific evolution of the Islam. She accepts also the consensus of the wise persons of the community and the analogical reasoning or qiijas, as correct ways for the adjustment of the Islam to all the times and places, from his “rural, illiterate, poor, medieval and surrounded of hostile peoples, origin”. For she starts from the hadiz: “Allah recognizes the Good in what the Muslims have judged as such “.

There exists a great ideological and practical difference between the Sunnism and the Chiism. The last feels pursued, in reason of the dynastic (the Chiism arises from the fourth caliph, Alí, cousin, son-in-law and companion of the Prophet) and ideological orthodoxy (it admits fewer revelation sources), that it proclaims and defends. This way, it assumes historically a fatalistic, passive attitude, even of physical suffering for it, waiting for the return of the (caliph) Imam missing. Imam is the name that the political – religious guides take in the Chiism, not only the common mosques´ prayer. That one will return as Mahdi (the guided by Allah), in a given moment of the History, to make triumph the orthodox Umma (themselves).

But also cases of insurgent action have happened in the Chiism, even with certain success and popular implantation, as in Jomeini’s Iran, in The Lebanon with Hezbolah or Allah’s Party and his subsidiary Hamas, in Palestine.

It seems to be clear that the Sunnism is more prepared to treat and accept the pacific living together and the relations of all kinds with other religions and political ideologies, at least in certain moments and countries. And that with the Chiism is necessary to negotiate nowadays from a position with more determination and strength.

The modern violent Muslim radicalism and his possible ways and solutions towards a pacific and respectful living together.

The radical Islamic insurgents devoted themselves between the 60s and 80s in last century, to attack to those that they were qualifying of Moslem corrupt and false, socialistic or liberal pro occidental governments. Their fortune was small for all the effort made: the retreat of the Soviets from Afghanistan, with the logistic western support, and the capture of the power in Sudan, guided by al-Turabi, after they infiltrated and got strong in his Army, which is still a unique case. From 90, their aims is Western developed countries.

Their operative present characteristics are:

Their unnecessary and indiscriminate brutality, which discredits them before their religion. Already we saw a minimal example of 4 moral important aleyas, which they despise and not comply with, without Allah had changed them for they. Sura 2, aleya 100 (106) “We do not abrogate any verse of this Book, nor we will make erase any one of your memory, without replacing it by other one equal or better”.

The absolute absence of venerable and pious ulemas and muftíes in their side.

Their great operative decentralization owing to the universality of the Umma, which goes beyond the idea of nation or race. But that prevents them from obtaining strategic aims, though their punctual actions are important, painful and fearsome.

Their failure in joining actively and firmly to a social wide group, which gives coverage and permanent impulse to their movement. The most mentally ill activists are in the habit of being isolating progressively of the society (at least, emotional and ideologically) though they “live” inside it, for the sake of their violent methods, to which they sacrifice everything for the efficiency. They follow a process of segregation, purification (in their improvised and not orthodox rites, they fast, use water from Islam´s sacred places and green banderoles with inscriptions of the aleyas that favor their cause), consecration and radicalization. Up to coming to the death and even to the suicide in their limited actions. And then they become extinct, as weak, sterile and deviant that are, far from the Umma and her real interests.

Their zeal of publicity, to which the West contributes insensitively, stupid (it is not to know what it should know) and glad.

Their present aim is to strike any government, since the radical and aggressive caliphate in dar-el-Islam does not exist nowadays.

In the face of this own terrorism (war actions against general, innocent and indiscriminate targets), the Islamic world is paralyzed and do not knows what to say or do. The spokesmen and intellectual affirm that the Islam is peace and tolerance. But this is not totally true, as we saw before. The majority of the Muslims take away from the attacks for opportunism, to protect the Islam, worried by the increasing rejection that it suffers in Western countries. But, when do the ulemas or the muftís intervene in the polemic? Almost never.

Never was carried out inside the Islam a deep reflection on the political and religious opportunity of the violence. Does someone know Islamic active pacifists? It is not the case that the intellectual laymen Moslem react. These are not operative in the way that we know in the West, since for a good Muslim the politics, the society and the religion form the only, exclusive and inseparable trinity established by Allah. Besides, the social and political failure of the intellectual laymen Arabs remains tied with that of the nationalistic, leftist and Europeanized elite, that stimulated the independence of the different Arabic nations after the World War II.

The Islam has to assume that the Jihad was necessary for the establishment and the defense of the believers’ primitive community, the Prophet establishing the Islamic state from the violent destruction of the jahiliyya (the existing barbarism previous to the Islam Arabic). And even the Jihad could be useful for its RAPID extension through the world, according with the existing condition of culture and development of the medieval civilizations. But its historical opportunity does not exist nowadays and then it must be replaced for “another type of EFFORT in Allah’s way”, which concept already exists in the Sunna and that might be recaptured and proclaimed by the ulemas and the pious muftis, which are the ideologists of the real and everlasting Islam. And, certainly, those enjoy the most ample political, social and economic independence: they are respected and / or fearsome by the governments in their respective countries, and are usually those who administer the Zakat or the canonical alms.

Since the emergence of 4 principal theological Sunnis schools before mentioned, the principle of the personal reflection effort, the ichtihad, got power in the Islam. The ichtihad is going to allow the development of the Arabic culture, so much for the civil aspects (sciences, trade, literature, art), as for the enrichment of its theology. It is the base of Islamic lawyers as al-Chafii. The ichtihad is a source of brilliancy, creativity, enrichment, progress and peace in the way of the personal and collective effort towards God (this is the nucleus and the reason of the Islam), when already the Umma has spread and multiplied enormously through the world.

But, circa the XIth century (V century from the hégira or march to Medina), the theologians close the door to the ichtihad. The methodological Islamic approach alters: from then, it is imitating, repeating and following itself and abusing of the compendiums.

What can really do the ulemas and muftis (the Islamic Law doctors) in order to control the “Terrorism in the Name of the Islam” and establish a reliable peace of the Islam with all peoples in the World?

Would it be possible that they were agreeing to use (already we know that it is not new at all) the reflection from the canonical sources, as instrument of advance, adjustment, external relations and perfection through the time of the Islamic community?

Would it be possible that they were preaching against the free and sterile violence that is exercised in the name of the Islam by some very hallucinated minorities?

Would it be possible that they were controlling the quality of training of the imames in the different countries and the exclusion of their noble functions of the upstarts that, being served of the direction of the prayers, preach fanatical, deviant ideologies, criminals and without real future?

Would it be possible that they will declare that the interests of the Islam and of the Umma have Spain and the rest of Europe as good friends, a part of dar-el-Ahd, the countries where the Umma does not dominate politically, but it is in peace with their inhabitants and can realize its performances and rites?

Some of the craziest Islamic guerrillas were the Algerians in the 90s. Without being not at least studious of the Islam and with very earthly interests, they were excommunicated (of the Umma) in their delirium, some groups to others. The takfir or anathema stems from kfur or ungodliness. This one relates directly to the religious chaos or jahiliyya, previous to the Islam in Arabia. For it is declared impious someone who is or tries to be a Muslim and is exiled, at least morally, of the Umma.

Would it be to ask too much the ulemas to use the institution of the takfir against the most recalcitrant, dangerous and criminal Islamic terrorists, which act turned aside perversely (maliciously or after being reprimand by them without result) in name of the Islam?

Would it be possible that the most illustrious and lucid theologians and lawyers of the Islam were assessing and facing the tremendous internal and external problems of living together, which the Umma faces?

Austerlitz

febrero 18th, 2009

La Batalla de los Tres Emperadores. La Coronación de la Guerra de 1805 contra la Tercera Coalición

Introducción. Causas de la guerra. Inglaterra promueve la Tercera Coaición contra Francia. Primeros movimientos de los beligerantes.

La primera serie de las guerras que surgen a raíz de la Revolución Francesa terminó con las paces de Loeben (en 1801) y de Amiens (de 1802). Pero entre Francia e Inglaterra los intervalos de paz eran entonces sólo respiros, para poder proseguir su lucha inevitable por la supremacía y la supervivencia en Europa.

En mayo de 1805 estalló la guerra entre Francia y la llamada Tercera Coalición, creada el mes anterior, formada por Rusia, Austria e Inglaterra, su promotora. Un ilusionado William Pitt envió generosamente el oro inglés a sus aliados continentales.

El grueso del ejército francés se encontraba entonces estacionado a lo largo de la costa del Canal de la Mancha, preparándose para invadir Inglaterra. Pero la amenaza para el ejército en campaña, que era el verdadero objetivo estratégico de las guerras napoleónicas (recordemos que las ocupaciones de Madrid, Viena, Moscú, no fueron decisivas), surgía al este, de los ejércitos de los imperios ruso y austríaco.

En septiembre de 1805 Napoleón trasladó su “Ejército de Inglaterra” al Rin, desplegando sus 208.000 hombres entre Maguncia y Estrasburgo y rebautizándolo el “Gran Ejército”. El Grande Armée estaba formado por 145.000 infantes y 38.000 jinetes, integrados en 7 cuerpos de ejército, cada uno a las órdenes de un mariscal francés, una gran reserva de caballería a las órdenes del mariscal Príncipe Murat y la Guardia Imperial, directamente bajo Napoleón; a ellos se les añadían 25.000 bávaros aliados.

Tomando como era habitual en él la iniciativa, Napoleón decide dar un primer golpe estratégico contra el ejército de 72.000 austríacos que, a las órdenes del general Mack y el archiduque Fernando, hijo del emperador Francisco II, avanzaba hacia Ulm, sin esperar la llegada de la prometida ayuda rusa.

Napoleón va a utilizar contra los austríacos lo que podemos llamar un esfuerzo operativo de centro de gravedad.

Las características del proceso de establecimiento y funcionamiento de aquél son la originalidad, la flexibilidad del despliegue, la consistencia, la no predictibilidad por el enemigo y la eficacia. El centro de gravedad supone la acción centrípeta de todos los medios y sus líneas de actuación, de la actividad “ramificada” de todas las unidades y los servicios, no necesariamente coincidentes, pero sí convergentes y resultantes en su sinergia, en su eficacia y en su resultado. Mediante las líneas de avance o de acción diferentes y coordinadas inducimos incertidumbre e inseguridad en el enemigo, dispersamos su capacidad de rechazo y perturbamos su plan de defensa y su conducción sistemática.

En un amplio avance de sus cuerpos de ejército independientes, el Grande Armée cruzó rapidísimamente el centro de Alemania, desde el Rin al Danubio, entre los días 25 de septiembre y 6 de octubre. Con esto se interpuso operativamente entre los austríacos y las fuerzas rusas aliadas, aún lejanas. Los austríacos no entendieron la necesidad de la rapidez de los movimientos, pensando sólo en la batalla, como único instrumento de la decisión.

Los franceses iniciaron el cruce del Danubio el día 7 y, durante toda la semana siguiente, Napoleón hizo converger en una enorme espiral constrictora a la mayoría de sus fuerzas sobre Ulm, mientras un cuerpo de ejército vigilaba la posible llegada del general Kutuzov por el este.

El general Mack realizó en vano varios intentos de ruptura, con los mayores esfuerzos en Haslach y Elchingen. Los dos comandantes austríacos se pelearon y el archiduque Fernando se separó del grueso con sus 6.000 jinetes e intentó escapar en dirección noreste, pero, ya cerca de Trochtelfingen, sus fuerzas fueron rodeadas y vencidas por el cuerpo de caballería de Murat. Otros 12.000 austríacos se rindieron en Neustadt.

El general Mack y el resto de sus hombres (unos 27.000, tras los combates e incidentes citados), con Napoleón en escandalosa mayoría a las puertas de la ciudad de Ulm desde el 14 de octubre, salieron afuera para rendir sus armas a los pies de los montes Michelsberg. El general Mack firmó la capitulación del ejército el día 20.

La campaña, sin batallas propiamente dichas, le costó a Austria más de 50.000 hombres, casi el 70% de sus tropas iniciales.

La segunda fase de la guerra: Austerlitz.

La guerra de 1.805, tras la victoria estratégica sobre el general Mack en Ulm, se remató en Austerlitz.

Los rusos, al mando del general Kutuzov, que acudían como dijimos en socorro de Mack, no se dejaron atrapar y volvieron sobre sus pasos, primero hacia el este y luego hacia el norte del Danubio, alejando más y más a Napoleón de sus bases. La toma de Viena por Napoleón el 12 de noviembre resultó inútil, pues Kutusov seguía rehusando la lucha, evitando incluso dos trampas francesas tendidas por el cuerpo de caballería de Murat. Lo que buscaba Kutuzov era reunirse con las fuerzas del general Buxhowden y del Zar, cerca de Olmutz, antes de volverse contra los franceses. El 20 de noviembre se efectuó la concentración de unos 85.000 soldados austro-rusos, estando presentes el emperador Francisco y el zar Alejandro I.

Napoleón, que había iniciado la campaña contra Mack desde sus posiciones en el Rin con unos 210.000 hombres, se encontraba ahora a 720 Km. de ellas. Las pérdidas derivadas de las marchas incesantes, de los combates y de la necesidad de custodiar su línea de comunicaciones habían reducido su ejército operativo a 55.000 hombres, bajo su mando directo.

Pero Napoleón, descuidado y confiado muchas veces, demostraba sus mejores momentos en las crisis y ahora, con 36 años, un año después de su coronación, estaba en el cenit de su carrera militar. Y decidió elegir un terreno y, sobre todo, preparar a su enemigo durante los días siguientes.

La elaboración de los planes de Napoleón.

El desequilibrio del enemigo busca convertir en vulnerable su despliegue, ante la inminencia de un combate, para optimizar nuestros resultados y minimizar las pérdidas en él. El desequilibrio del enemigo, junto con su incapacitación funcional, deben permitirnos la actuación sobre sus vulnerabilidades críticas, buscando su desorganización y desintegración, con la menor atrición (en capacidad de combate) y el menor desgaste (en capacidad de movimiento operativo) posibles para nosotros. También exige la actuación decidida, flexible e imaginativa. Los medios intelectuales del ejército, a través del mando, se ponen aquí en prueba y en tensión.

Los factores eficaces del desequilibrio del contrario son la sorpresa, el engaño y la fantasía o apariencias, siempre percibidas como reales y evidentes por aquél. A través de ellos se crea en el enemigo una falsa impresión, bien de oportunidad, bien de temor, bien de desatención, que pretende inducirle a actuar errónea y perjudicialmente para él, sin proponérselo o saberlo. Al buscar y orientarse hacia un ensueño, sus capacidades de combate adoptan y se distraen en un despliegue erróneo, inconveniente y, sobre todo, vulnerable frente a nosotros.

Cuando para el desequilibrio empleamos la oportunidad, buscamos la exaltación del enemigo.

La oportunidad debe ser algo apreciado por el enemigo, una ventaja táctica, que surge de improviso como consecuencia del devenir de la situación planteada o al inicio de ella. No puede aparecer como ofrecida por nosotros, porque entonces no intervendrían los factores citados de la sorpresa y el engaño, aunque sí puede presentarse como algo desatendido o desaprovechado por nosotros. Estas son las cualidades que debe poseer la oportunidad, para que el enemigo perciba en ella no una trampa, sino el beneficio apetecible e/o importante.

La debilidad es un buen cebo para el arrogante. La ganancia lo es para el avaricioso y/o minucioso. Una combinación de estos aspectos de la oportunidad es lo que utilizó Napoleón para desequilibrar a los aliados austro-rusos, preparándolos para vencerlos más fácilmente.

Se prepara la batalla. Los planes de ambos rivales. Primeros movimientos. Los altos mandos Aliados, seducidos, caen en el inmenso lazo táctico.

Las vanguardias de caballería francesa retrocedieron al contacto con las patrullas cosacas, cerca de Olmutz. Seguidamente Napoleón evacuó la villa de Austerlitz y, aún más demostrativamente, evacuó las alturas de Pratzen. Incluso llegó a ser especialmente cortés con el pedante enviado ruso conde Dolgorouki, escoltándolo personalmente hasta las avanzadillas francesas. Los aliados, tentativamente, le ofrecieron un armisticio, a la espera de dar tiempo a que se les unieran los archiduques Carlos y Juan, que se acercaban desde el sur con otros 122.000 austríacos.

El 1 de diciembre los aliados avanzaron desde Olmutz y ocuparon el Pratzen. Por su parte, Napoleón recibía el refuerzo de los cuerpos de ejército I y III, de los mariscales Bernadotte y Davout, que acudían desde las guarniciones de la línea de comunicaciones de Iglau y Viena, incrementando hasta los 73.000 hombres sus efectivos disponibles.

Napoleón iba ahora a ofrecer el cebo de un debilitado flanco derecho a los aliados, ya ansiosos por llegar a conseguir una victoria sobre el odiado joven emperador, que habían vislumbrado como posible. Además, la victoria y la penetración aliada en esa zona, tras sus líneas, cortarían a Napoleón la retirada hacia Viena. Y le dejarían aislado, en terreno hostil, rodeado de enemigos, sin refuerzos a mano, que ya habían acudido, y en enorme inferioridad numérica (sería un triunfo estratégico). Aquello era demasiado para el zar Alejandro (su presencia se inmiscuía necesariamente en la autoridad de un general en jefe en campaña) y para muchos jóvenes generales, que desoyeron los consejos de prudencia de Kutuzov. Asimismo, las dudas del emperador Francisco también podían ser ignoradas, porque ¾ partes del ejército aliado eran rusos.

A la derecha del despliegue francés, que se extendía unos 6 Km., el general Le Grand recibió sólo el esqueleto de una fuerza con el que mantener la línea del arroyo Goldbach y el pueblo de Zokolnitz, en la dirección de Viena, y se le prometió la ayuda de la división de Friand, del cuerpo de ejército de Davout. En el área de Santon, que fue fortificada, al norte, descansaba el flanco izquierdo francés, que estaba confiado al V cuerpo del mariscal Lannes, a parte de las tropas de Bernadotte y a una parte de la reserva de caballería, a las órdenes directas de Murat. Ambos flancos tenían una función defensiva. En el arroyo de Bosenitz, el pueblo de Puntowitz y la colina Zurland, de sur a norte, se concentraban el grueso de los cuerpos de ejército I y IV, éste a las órdenes del mariscal Soult, el resto de la caballería de Murat, la división de Oudinot, la reserva de artillería del Grande Armée y la Guardia Imperial.

El despliegue aliado se extendía más oblicuamente, a lo largo de unos 10 Km., desde el pueblo de Aujest Markt a las alturas de Goldbach. Era fuerte en su flanco izquierdo, muy reforzado en el centro y débil y alejado en el derecho. Éste último estaba cubierto de norte a sur por las fuerzas de Bragation, la caballería de Lichtenstein, concentrada junto a Austerlitz y el cuerpo de Constantine, como reserva central (la Guardia Imperial rusa, con 8.500 hombres de élite), al noreste de Krenowitz, que engranaba con el cuerpo de reserva de Kollowrath, al oeste de ese pueblo.

El plan de Napoleón preveía que, cuando los aliados se hubiesen lanzado sobre el flanco derecho francés, debilitando al máximo su centro al noreste y sudeste del pueblo de Pratzen, en persecución de la apariencia creada, el cuerpo de Soult avanzaría sobre la meseta donde se asentaba aquél, rompiendo el gozne del dispositivo aliado. El resto de las fuerzas que quedasen aún como reservas, penetrarían por la ruptura y envolverían hacia el norte o hacia el sur los flancos derecho o izquierdo aliados.

Según el plan aliado, más de la mitad de las fuerzas aliadas, al mando del general Buxhowden, romperían el frente del arroyo Goldbach, bloquearían la carretera de Viena y avanzarían hacia el norte, despejando todas las posiciones francesas. Poco después de la ruptura, la reserva del general Kollowrath, unos 15.000 hombres, descendería de las alturas de Pratzen para apoderarse de Puntowitz, rompiendo el gozne de la línea francesa. Una tercera fuerza, de menos de 18.000 hombres, a las órdenes del general Bragation y del príncipe de Lichtenstein, se acercaría a Santon y fijaría allí las fuerzas francesas.

El desarrollo y las consecuencias de la batalla de Austerlitz.

Hacia las 4 de la mañana del 2 de diciembre, primer aniversario de la coronación de Napoleón, los dos ejércitos comenzaron sus movimientos. Hacia las 9, con las tropas de Buxhowden totalmente empeñadas y habiendo descendido detrás de ellas una parte de la reserva de Kollowrath, situada en su centro, Napoleón ordenó el asalto de las alturas de Pratzen. Las dos divisiones del mariscal Soult ocuparon rápidamente la zona, sorprendiendo y condenando al ejército aliado.

A partir de ahora se trataba de atender, sin llegar a agotar las reservas, a las distintas crisis locales que emergerían sin dudar.

Los granaderos de Oudinot fueron enviados desde la colina Zurland a apoyar el flanco sur, donde se estaba librando la batalla principal. Bernadotte avanzó hasta el pueblo de Blaswitz, para cubrir el flanco norte de Soult. La caballería de Murat en la colina Santon tuvo que empeñarse contra la caballería de Lichtenstein, para apoyar a los novatos del cuerpo de Lannes, que vacilaban. Hacia las 10:30 Kutusov consiguió traer hacia Pratzen a parte de las fuerzas de su ala izquierda y Soult, atacado por tres lados, tuvo que empeñar a parte de la reserva de artillería para contener al enemigo con su fuego de atrición. Napoleón avanzó su cuartel general y la Guardia Imperial, la reserva aún no empeñada, hasta Putowitz, en las faldas de Pratzen.

Hacia la 1 de la tarde Constantine y su Guardia Imperial rusa atacaron a los cansados franceses en Pratzen. La primera línea francesa cedió. La caballería de la Guardia Imperial francesa, al mando del mariscal Béssiers y del general Rapp, atacó a los rusos y los pusieron en fuga. Y Bernadotte, desde Blauswitz, envió una división en apoyo del centro.

Las crisis tácticas habían sido superadas. Napoleón podía ahora rematar su triunfo y miró hacia el sur.

Las fuerzas restantes de Soult, de Le Grand y de Davout y la Guardia Imperial francesa atacaron concéntricamente a los dispersos hombres de Buxhowden. Hacia las 15:30 todo había terminado. Por su parte, el general Bagration se retiraba de Santon y Kutusov y los dos emperadores y sus séquitos huían desde Krenowtz y Austerlitz, protegidos por la Guardia Imperial rusa.

Los franceses habían perdido el 11,4% de sus hombres, unos 1.300 muertos y 7.000 heridos y desaparecidos. Las bajas aliadas fueron de 16.000 muertos y heridos y 11.000 prisioneros ilesos, que suponían el 32% de sus fuerzas. Además, se les tomaron 180 cañones y 45 banderas.

La Tercera Coalición había desaparecido en una brillante campaña con dos batallas. En la lejana Inglaterra, las noticias del desastre hicieron que William Pitt, perdidas sus esperanzas, dijese: “Guardad el mapa de Europa”. Al cabo de pocos meses, murió.

Napoleón distribuyó amplias recompensas entre su Grande Armée: fueron concedidas pensiones para todas las viudas; los huérfanos fueron adoptados por él, que les permitió añadir Napoleón a sus nombres y, además, serían educados por el Estado; todos los mariscales y generales recibieron dos millones de francos en oro.